Más allá de su función reproductiva, la sexualidad es una expresión natural de la relación íntima de una pareja. Pero para que exista igualdad y respeto entre ambas personas es necesario que la comunicación sea abierta y sincera. Cuando se trata de la sexualidad, los individuos tienen el derecho a establecer sus prioridades y preferencias, sin sentirse presionados, aprensivos o miedosos.